MI CONCIENCIA Y YO

Jeremías vivió en esta casa con su familia. En su habitación pentagonal, planta superior, se desarrolla la primera parte de la obra. La habitación inferior, con la celosía cerrada, perteneció a su madre. Durante años tuvo su cabeza inmersa en formol dentro de un gran jarrón de cristal herméticamente cerrado, junto a la ventana y encima de una mesilla.

Actualmente esta vivienda tiene otro propietario.

 

 

 

EL HOMBRE DE LOS PENSAMIENTOS ESFÉRICOS

En este monte se desarrollan los capítulos IV, V y VI de la segunda parte. En una cueva que hay en la cima comienza a escribirse el libro Reflejos de Nadie.

 

 

 

PALABRA DE JEREMÍAS

Así empieza la tercera parte: Jeremías me recibe en un lugar inconcreto, que bien podría ser la antesala del cielo... o del infierno, según la predisposición de uno. Y mi predisposición es tan inconcreta como el lugar en el que ahora me encuentro.

He aquí una recreación virtual de ese lugar.